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A lo largo de varios
meses de trabajo, Manel Barbera y Carlos Gómez (fullet),
leyendo varios libros de la batalla, visitando y
buscando lugares con mapas de 1938, hablando con las
gentes del lugar, creo que al fin tenemos bastante
información como para poder editar el libro de ruta que
cubre mas de 800 Km2.
Os adelanto la
editorial del libro-rutomertro
de 268 paginas:
Para editar este libro, hemos intentado saber el porqué
y como se desarrollo la contienda, por lo que hemos
rebuscado un poco es los libros de historia, hablado con
gentes del lugar y recorrido los lugares que dieron pie
a escribir dichos libros.
De todo
ello ha salido este libro-rutómetro, con el podemos
recorrer los escenarios de la batalla con 4x4, todo
caminos y algunos accesibles para turismos.
La primera parte del libro narra el
porqué de todo aquello, por lo que se hace un resumen de
la II Republica, el levantamiento
militar y como se inicio la Batalla del Ebro.
Para realizar la
ruta, seguimos en parte el transcurso de la batalla por
la izquierda del Ebro, desde los puestos de observación
y mando republicanos, donde se dieron las ordenes la
noche de aquel 25 de julio de 1938, seguimos por la
izquierda hasta Mequinenza – Fayón y cruzamos el Ebro,
para ya introducirnos en el escenario de la batalla que
recorremos en su mayor parte.
Pero no
solo visitamos lugares relacionados con la Batalla del
Ebro, aprovechamos el rutometro para conocer los
lugares donde circulamos, como minas de carbón, ermitas,
castillos, museos,…
En la
mayoría de lugares visitados siguiendo el rutometro, lo
acompaña un relato de los hechos sucedidos allí o en los
alrededores, algunos lo hemos sacado de libros sobre la
batalla, otros, solo unos pocos, son de gentes que lo
vivieron en sus carnes, por desgracia ya quedan muy
pocos con vida, eran entonces unos niños, oír de sus
labios su relato emociona a cualquiera.
Queremos advertir, que algunos de los relatos que
acompañan el rutometro, pueden herir la sensibilidad del
lector por su crueldad.
Muchos de
los lugares visitados apenas son conocidos, algunos se
puede llegar con el vehículo, otros por senderos o
entre la maleza, son trincheras, fortificaciones,
bunkers, puestos de tirador…, están como los dejaron
hace más de setenta años, debemos procurar dejarlos
igual. También visitamos refugios excavados en los
montes, algunos no esconden ningún peligro y se pueden
visitar, pero no todos, han pasado muchos años y el
peligro de derrumbe está presente, mirad con atención
sus paredes, en algunos aun se distinguen los mensajes
que los combatientes escribieron en algún momento de
descanso o de horror, mientras miles de bombas caían
sobre ellos.
En estos
mismos lugares, aunque ya está muy controlado, se pueden
encontrar aun: balas, granadas e incluso bombas sin
estallar, no se deben tocar, el peligro de explosión
sigue estando presente.
Los relatos son acompañados con fotos
actuales de algunos lugares, además de fotos reales de
la batalla, estas fotos la mayoría están bajadas de
Internet,
En ningún momento los relatos que acompañan este
libro tienen sentido partidista, está escrito de una
forma objetiva por el autor del relato.
Es aconsejable tomarse tiempo para realizar esta
ruta, algunos de los lugares visitados requieren dejar
el vehículo y andar, algunos están cerca, otros más
lejos, aconsejamos subir a los picos de montañas que se
utilizaban de puestos de observación, vale la pena.
Sentarse
en una trinchera y leer lo que ocurrió en aquel lugar
hará que un escalofrío recorra nuestra espalda, allí
habían soldados defendiendo unos ideales, de uno u otro
bando, pero eran los suyos y los defendían con la vida,
pero en aquellos momentos pensad que no estamos solos
allí, debajo nuestro o muy cerca aun siguen allí los
cuerpos de algunos combatientes, nos están observando…si
pudieran nos pedirían que algo así no se repita nunca.
“La
guerra es una invención de la mente humana, hagamos que la
mente humana declare la Paz” |