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Los países miembros de la Agencia Espacial Europea (ESA) han llegado
finalmente a un acuerdo que permitirá poner en marcha la fase inicial del
nuevo sistema europeo de navegación por satélite GALILEO.
Se
pretende que el primer satélite sea lanzado en el año 2005 para empezar a
funcionar en el 2008.
El
proyecto:
Se trata del mayor proyecto europeo en cuanto a infraestructura se refiere,
tiene un coste final de unos 3.500 millones de euros y creara de cerca de
150.000 puestos de trabajo.
La iniciativa ha partido de la necesidad de conocer la posición
y localización exacta, sirviendo como complemento al ya famoso GPS
estadounidense. Complemento que por otro lado ha creado cierto malestar entre
alguno de los dirigentes norteamericanos al tratarse de un proyecto puramente
civil, en contraposición al que ellos poseen de naturaleza altamente militar
al estar controlado por el Pentágono.
El funcionamiento se basa en el control preciso de tiempos de las
señales emitidas por los satélites. Es esto lo que permite conocer la posición o
localización de uno mismo o de cualquier objeto estático o móvil a través de un
pequeño receptor de uso individual.
Para que esto sea posible será necesario poner en órbita una
constelación de 30 satélites ubicados a unos 24 mil Km del planeta, además de
una serie de estaciones receptoras tierra.
Son dos los miembros fundadores del proyecto Galileo: por un lado
la ESA y por otro la Comisión Europea. El primero de ellos lo forman 15 países
de la Unión Europea todos salvo Grecia y Luxemburgo, junto con Noruega y Suiza.
Y en cuanto a la Comisión Europea, se trata de un organismo no perteneciente a
la
UE que coordina las misiones espaciales
del continente.
La puesta en marcha del proyecto no ha sido tarea fácil y se han
producido grandes demoras en los períodos establecidos al comienzo del programa.
En un primer momento fue el escepticismo de países como Gran
Bretaña y Holanda sobre la necesidad de Galileo. Más recientemente la lucha
entre Italia y Alemania por ejercer influencia y finalmente la oposición
de España a disminuir su participación en beneficio de estos dos últimos.
Por fin se ha llegado a un acuerdo y se ha puesto fin a largos
meses de bloqueo, gracias a la cesión de Francia, Reino Unido, Alemania e Italia
de unas décimas de su participación en beneficio de nuestro país, que ha
conseguido alcanzar una cuota del 10,14%.
Increíble pero cierto...
M. Barbera |