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9.00
horas en el hotel Mora Park reunión de los
participantes, desayuno de por libre y ruta hacia los
montes de Tivissa, recorrido de gran belleza en la que
hicimos varias paradas para realizar fotos, las pistas
en perfecto estado.





Pero lo que se
buscaba en esta salida era vivir algo de emoción, existe
un lugar mítico para los amantes de 4x4 que tiene el
nombre de estrecho de Caderneroles, se trata de una
serie de pasos con unas grandes piedras en que circular
por allí la emoción esta asegurada, el alguna ocasión
para cruzarlo 10 vehículos estuvimos casi 7 horas.
La entrada del camino cruza varias veces una riera seca y
empedrada, en algunos lugares el escenario es pirenaico,
seguimos descendiendo, y...

Llegamos a los primeros pasos en que tendríamos que
encontrar los primeros escalones de piedra, esta relleno
de grava, seguimos descendiendo y comentamos que la
vegetación tendría que estar haciendo estragos rayando
los laterales, pero toda la pista esta recortada de
arbustos, tenemos malas vibraciones en el cuerpo.
Llegamos al primer estrecho en que se tenia que sortear
una gran piedra, nos quedamos atónitos, esta hormigonado...
y recordando como era hay mas de 1 metro de hormigón, se
han pasado, despotricamos entre dientes y ya nos tememos
lo peor...
Pues si, el estrecho de Caderneroles esta hormigonado en su
totalidad, en algunos lugares con gruesos de hormigón de
dos metros, quien sabe la de camiones de hormigón que
han gastado en el lugar, lugar además que no circula
nadie o quizás un vecino, pero este tiene entrada desde
la carretera del Cami de Gavada, a mi modo de ver un
gasto inutil y absurdo.
Comparativas en el mismo
lugar.






Bien, pongamos que el progreso es así, seguimos la
antigua carretera nacional, carretera en la que
prácticamente no circula nadie, si acaso algún
agricultor con su tractor y poco mas, y para este la han
asfaltado recientemente, los antiguos guarda raíles de
hierro los han cambiado por nos mucho mas fuertes,
económicos y ecológicos de madera y las viejas señales
las han cambiado por unas mucho mas económicas
realizadas en madera barnizada y pintada, va verdad es
que ha quedado muy mono, lastima que por allí no circula
apenas nadie para admirarlo.
Llenos de gozo de ver como invierten el dinero de todos, dejamos el
asfalto y remontamos hacia el monte, una pista sube
hacia el, al menos antiguamente, tampoco era muy
transitada, pero quien sabe.
La parte boscosa muy arreglada y limpia de vegetación, el trabajo
realizado allí si es de admirar, mas arriba la
vegetación se acaba y nos encontramos el camino roto, en
las ultimas lluvias el agua se había llevado la
tierra de unos 50 metros y habían quedado las
piedras al descubierto, paso complicado pero decidimos
probar.






Seguimos subiendo, la pista esta bastante rota, con
reductora se ba subiendo bien, a unos 100 metros, todos
parados, la cosa se complica, a lo largo de unos 200
metros la pista esta totalmente destruida, solo quedan
de ella las piedras y el desnivel es importante, con el
añadido de varias curvas muy cerradas, decidimos probar
y sacarnos la espina de Caderneroles.
El paso es muy técnico, se debe afinar la puntería para no dañar
los bajos del coche con las grandes piedras, controlar
el arranque suave y dejar los acelerones para otro
momento.
Los vehículos van pasando uno tras otro sin apenas problemas, solo
alguna enganchada de diferencial solucionada con el gato
hif , alguien que no entiende que gas continuo no es dar
acelerones y poco mas, las caras de satisfacción se
empiezan a ver en las paradas entre tramos en que se
dividió la larga trialera.
























Pero la trialera no había finalizado, aun quedaba un
kilómetro de circulación en reductora hasta salir a la
carena de los bellos montes.
Era hora de comer, así que seguimos una bonita y también rota pista
que lleva a una fuente, montamos las mesas de picnic y
entre historias de la experiencia vivida y risas
repusimos fuerzas, el cielo empezó a nublarse y
decidimos no entretenernos, queríamos finalizar el día
con el paso de otra trialera que recordábamos bastante
complicada.






Ganamos altura otra vez hasta encontrar la carena y
segur la pista principal, algunos pasos eran delicados
por la cantidad de piedra, llegamos a la trialera de
unos 500 metros en subida y no estaba tan mal como
esperábamos, todos subimos sin problema, nos quedaba el
descenso, que no es apto para personas con vértigo, en
algunos tramos bastante roto, pero con precaucion
descendimos todos sin problemas.



La ruta la dimos por finalizada, la adrenalina ya estaba
otra vez en su sitio y decidimos antes de enfilar el
camino de regreso, visitar un gran bunker de hormigón
construido en la Guerra Civil como línea de defensa, con
los vehículos llegamos a unos metros de este.
Se trata de una construcción en la que se alojaban tres cañones
antiaéreos de gran calibre que se movían encima de
raíles.


Track de esta ruta (socios)
Fullettortuga - 2012
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