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Uno de los lugares mas bellos de la provincia de Tarragona,
aunque hay muchos, son los bosques de Poblet y las montañas
de Prades, hacia tiempo que teníamos la idea de realizar una
ruta por allí, al final la realizamos el domingo 27, la
bautizamos como la ruta del chocolate.
A las 9.00 horas se fueron reuniendo los participantes en el
Hostal del Senglar
de la Espluga de Francoli, inscripciones, entrega de
rutómetro y potente desayuno antes de afrontar la
ruta.
En el parking del hostal reunimos los 25 vehículos, pequeño
breafing y en grupo a buscar la pista de tierra que parte de
la misma población.


A pocos kilómetros de la población nos
encontramos los castillos de Milmanda y Riudabella entre
grandes de extensiones de cultivo de viña, destinada en su
mayoría para la producción de cava y vinos de Bodegas
Torres.
Entre bosques de encinas fuimos acercándonos a Vallclara, allí nos
encontramos la primera trialera del día, todos la
atravesamos sin dificultad.



Seguimos dirección a Vilanova de Prades, esta
vez lo hicimos por una bella pista que atraviesa el Parque
Natural hasta llegar cerca de la población, atravesando la
carretera entramos en los bosques de Prades, una larga y
entretenida pista nos llevo hasta Prades.


En Prades parada y corta visita a la
población.



Nos dirigimos a la ermita de la Aballera, poco antes de
llegar a ella, dejamos la pista asfaltada y ascenso hacia el
Tosal de la Baltasana, la pista tenia unos tramos embarrados
bastante divertidos de conducir por ellos, hasta llegar a un
paso trialero, este paso lo habíamos cruzado hacia tres
semanas en el reconocimiento de la ruta y no presentaba
problemas, pero nos lo encontramos con unos regueros
bastante profundos, los primeros en llegar fue Eva y Manel
con el Tata, quedándose en una delicada posición, con ayuda
de una eslinga se cruzo sin mas problemas, después de
estudiar la situación, se colocaron piedras en el reguero y
uno a uno fueron descendiendo casi todos los vehículos, solo
uno paso por la alternativa al paso trialero.
































Después de las descargas de adrenalina, nos dirigimos al
Hostal del Senglar
donde nos esperaba la comida, la conversación durante toda
la comida fue la ultima trialera, todos se lo habían pasado
de fabula.





La guinda de la comida, la puso el pastel de
chocolate, con el nombre de club Tortugatt grabado en cada
plato, fue quizás la nota simpática, de hecho era la ruta
del chocolate, empezó con regalo de bombones en la
inscripción y finalizo con esto, con una rica tarta de
chocolate.
Al finalizar la comida, algunos iniciaron el camino de vuelta a
casa, otros, la mayoría realizamos una corta ruta de algo
mas de una hora por los bosques de Poblet, para finalizar de
nuevo en el parking del
Hostal el Senglar,
allí nos despedimos después de haber pasado un día muy
entretenido y alegre.

Galería de fotos: Pep
Bertran y Fullet
Fullettortuga - 2011 |