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Una de las excursiones mas emblemáticas del año
es la del pesebre, quizás es por ser la ultima
del año, quizás es por la época en la que se
realiza, en estos ocho años nos hemos encontrado
con frío, lluvia, nieve y sol, pero en ninguna
se ha dejado de colocar el pesebre en los montas
de Prades.
En esta ocasión y por primera vez, la ruta no partió de la ciudad
de Tarragona, esta vez el punto de reunión fue
en Falset, la ruta discurría en su primera parte
por el Priorat, a las 9.00 horas nos fuimos
reuniendo los 17 vehículos en el
Bar Restaurante la Piscina donde
se realizaron las inscripciones, entrega de
rutómetros, gorro de Navidad, medallero y
potente desayuno.


Eran las 10.00 horas, cuando se
organizo la larga hilera frente la gasolinera de
la población , últimos repostajes y todos juntos
partimos en dirección a
Bellumnt del Priorat, donde nos
esperaba una curiosa visita a una mina de plomo,
el recorrido cruzo larguísimos campos de viña,
las pistas muy entretenidas y con unas bonitas
vistas aéreas sobre la comarca, a lo lejos el
Montsant, destino al que nos dirigiríamos mas
tarde.


En
Bellmunt del Priorat, parada en
la
mina Eugènia, su visita creo que
fue del agrado de todos, audiovisual del trabajo
en las minas del lugar, casco en la cabeza y
precedidos de una simpática guía, descenso a 35
metros bajo la tierra, a partir de alli, pues
simplemente alucinante, creo que el lugar merece
una visita.












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Con las cámaras llenas
de fotos partimos rumbo al Montsant, nos
esperaban muchos km. de pistas entre campos y
bonitos bosques, dejamos a nuestra derecha la
cartuja de Escaladei y seguimos por una de las
partes mas bellas de la ruta, una pista que
recorre los pies de la majestuosa mole de roca y
que nos llevo hasta la Morera del Montsant, en
el
restaurante el Balco del Priorat
nos esperaba la comida, que por cierto fue del
agrado de todos y que recomendamos.






Eran pasadas las 17.00 horas
cuando partimos de ruta, en media hora comenzó a
anochecer, creo que es lo que esperábamos todos,
lo que se convirtió en una divertida nocturna
hasta cerca Prades por pistas en algunos tramos
algo rotas, al llegar al asfalto decidimos
alargar algo mas la ruta y realizamos un bucle
hasta Capafonts, la Avallera (pista bastante
rota con bastantes regueros) y Prades, a partir
de allí ya por carretera descendimos hasta el
Hostal del Senglar, en la Espluga
de Francoli.
Cena estupenda con el detalle de que nos sirvieron el menú de la
comida de Navidad, por gentileza de la dirección
y pasamos a un salón donde pudimos contar
nuestras batallitas acompañadas de destilados
varios a modo de barra libre hasta que nos
venció el sueño y nos retiramos a las
habitaciones.


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