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A
las 9.00 horas, ya estábamos todos desayunando
en el buffet libre, incluidos los participantes
que nos acompañaros este día, sobre las 10.00
horas nos reunimos los 24 vehículos en el
parking del
Hostal del Senglar para dividirnos
en dos grupos.
Durante la noche había llovido algo, el único lugar en el que
podíamos encontrar problemas en cruzar era la
parte que circula entre viñedos y los caminos
son de arcilla, decidimos que si estaban mal
variaríamos el recorrido, no por no poder
atravesarlos, si no para no estropearlos, son el
acceso de los agricultores, muchos son
arreglados por ellos mismos.

El primer grupo guiado por Manel y Eva, salio
hacia el recorrido que se inicia ya por pistas
desde la misma población, de hecho se llegaría a
Prades sin circular apenas 900
mts por asfalto, por radio informan que el agua
ha cuajado en el terreno y los caminos son
transitables.
Dejando un margen entre grupos, ya estábamos todos en ruta, al poco
de salir de la Espluga de Francoli nos
encontramos el Castillo de Milmanda, mas tarde
dejamos a la izquierda el
castillo de Riudabella
y entre campos de viñedos en las Planes de
Montagudell fuimos ascendiendo hacia un bello
bosque de encinas en el Serret de la Mina.




Cerca del Tossal de la Baltasana nos reagrupamos
los vehículos, allí se dividieron en dos grupos,
un grupo solo para vehículos con reductora que
tenían que atravesar una trialera que podía
estar algo embarrada, otros seguirían una bonita
ruta hacia la población de
Prades y de allí a la ermita de
la
Mare de Deu de la Aballera, lugar
donde se reunirían los grupos.
La trialera no defraudo, prácticamente la atravesaron todos los
vehículos, solo el Suzuki del Pitufo Aventurero
tuvo que ser ligeramente eslingado, a partir de
allí descenso algo embarrado hacia la ermita.














El grupo que había realizado la alternativa por
Prades ya había llegado a la
ermita de la Mare de Deu de la Aballera
y ya la estaban visitando, ya todos
agrupados y después de algunas docenas de fotos
por la belleza del lugar, nos preparamos para
partir ya todos en un grupo para dirigirnos al
Pla de la Guardia a colocar el pesebre.



Sin ningún contratiempo ascendimos por la pista
que lleva al Pla de la Guardia, dejamos los
coches entre las encinas y nos dirigimos a la
piedra donde siempre colocamos el pesebre,
sorpresa, alguien había colocado uno fabricado
con piezas que parecían ser de fontanería, ni lo
tocamos, ya se encargara el que se ha cargado el
nuestro cada año de sacarlo, seguro.
En esta ocasión, nuestro pesebre era un Nacimiento de corcho y
madera con figuritas de plástico, quizás ha sido
el mas humilde que hemos colocado jamás, pero ha
sido el que mas colaboración ha tenido en su
colocación, cubriéndolo con cariño con ramas
secas y rodeándolo de piedras, solo una pequeña
plaquita en una esquina informa que es nuestro
pesebre, el VIII del Club Tortugatt.
Sabemos que la madera y el corcho no duraran mucho, sabemos que la
climatología y la Naturaleza lo ira destruyendo
poco a poco, pero ella tiene todo el derecho, es
su medio, no como el imbecil que los destruye
por destruir.
El año próximo pondremos uno nuevo, con ilusión nueva, con un Niño
Jesús nuevo, quizás en este mismo lugar u otro
que puede ser mejor o no, creo que esto no
importa, lo que si importa es el momento mágico
que se crea alrededor de la colocación del
pesebre, desde que se llega al lugar, hasta que
se brinda con cava deseando una Feliz Navidad y
un prospero año nuevo, todos los que allí
estamos colocamos nuestra parte del pesebre,
también por lo bajini creo que todos pedimos un
deseo en secreto.








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La comida de despedida en esta ocasión era en
Prades, para dirigirnos allí lo hicimos
siguiendo una pista muy poco transitada que
discurre al pie del Pla de la Guardia, por el
camino encontramos un árbol monumental, aunque
la pista nos encerraba una sorpresa, un túnel de
rayado, la vegetación ha crecido mucho en ella.
Eran las 14.30 horas cuando por radio avisamos que la ultima pista
de tierra del pesebre 2010 tocaba a su fin,
después de varios ohhhhs..., seguimos unos km.
de asfalto hasta llegar al Camping de Prades,
donde se encuentra el
Restaurante Comptes de
Prades.



La comida en el
Restaurante Comptes de Prades,
que os voy a contar, si estábamos recibiendo
felicitaciones por las anteriores, esta aun lo
supero mas, tanto así que el cocinero recibió un
multitudinario aplauso de todos al finalizar la
comida.
Allí finalizo la octava edición del pesebre, sabemos que algunos no
pudieron acompañarnos por problemas de la actual
situación financiera, pero alguno de los deseos
formulados por muchos de los que si pudieron
asistir, es que esta situación se arregle, el
próximo año esperamos ser mas en este mágico
finde, nunca tendrá limite esta excursión en
cuanto a participantes, ya nos la arreglaremos
para que nos lo permitan, en este fin de semana,
que al menos para mi empieza la Navidad.


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