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El
sábado 31 de julio, un grupo de socios decidimos asistir a la
representación histórica que se celebra en Fayón, cada año el ultimo
sábado del mes de julio. No teníamos idea de que era, solo lo leído
en Internet, pero decidimos ir, así fue la historia:
Por Internet, me informe del lugar de la representación, iríamos de
acampada, al lado mismo se encuentra un camping alemán, no encontré
Web, pero si una dirección E-mail (creo que en Alemania), les mande
un correo y que confirmaron sitio para acampar, ya teníamos algo
solucionado.
Ocho coches partimos dirección a Fayón, la idea era llegar pronto
para localizar el camping, acampar y acomodarnos antes de ir a la
movida, pero el asfalto es aburrido, así que en el cruce de
Camposines ya hicimos un alto en el monumento al Memorial donde
descansan los huesos de los combatientes que aun se siguen
encontrando por los campos y montes cercanos.
A la altura de Corbera de Ebro, comenté a los demás la idea de
visitar unas trincheras, el si fue unánime, así que pista
polvorienta de tierra hasta un monte cercano, en el lugar se han
recuperado algunas líneas de trincheras y puestos de ametralladora,
a lo lejos una bonita imagen de Gandesa.


Seguimos dirección a Fayón, pero antes de llegar a la Pobla de
Massaluca, nos detuvimos en un complejo fortificado cercano a la
carretera, lugar hasta hace poco bastante desconocido, pero
actualmente nos encontramos indicaciones de como llegar hasta allí,
incluso han instalado el el lugar carteles con datos de las
instalaciones.



Sin
entretenernos mas nos dirigimos a Fayón, queríamos llegar al camping
y comer allí, así que nos dirigimos ya por carretera hasta la
entrada de la población, allí encontramos las primeras señales del
evento, un gran antiaéreo estaba apuntando hacia el lugar donde
debíamos dirigirnos.

Después de un despiste que nos llevo hasta el centro de una especie
de mercadillo de artículos de guerra, nos enteramos que la entrada
al camping nos la habíamos saltado, pitote para girar los vehículos
y al final dimos con el camping.
Nos detuvimos en recepción y nos recibió un señor alemán muy
simpático, nos hacia señales con la mano momo de que no, saque la
confirmación del E-mail, se lo leyó y se pudo a reír, entonces nos
dijo a todos "bienvenidos" me pidió si se podía guardar el E-mail
como recuerdo y nos dio un lugar para acampar muy amplio, su
amabilidad en todo momento fue impecable.
Hay que decir que fuimos los únicos no alemanes que estábamos en el
camping, por donde mirábamos todo eran caravanas alemanas con
artículos de pesca, los servicios impecables, la verdad es que el
lugar es recomendable, además no nos sentimos en ningún momento
extraños, todo el mundo nos saludaba con amabilidad.

Montamos la acampada y degustamos comidas varias bajo un sol de
justicia, menos mal que circulaba un vientecillo que apaciguaba el
calor, al acabar Ferran quería café, no espero a que lo hiciéramos,
así que se dirigió al lado de la recepción del camping y nos infirmo
que nos podían hacer café, en pocos minutos todos estábamos allí,
bajo un cobertizo ocupando varias mesas, el café no era expres, era
artesanal pero muy bueno, estuvimos dialogando con el alemán que
hablaba algo de español y entablamos bastante amistad con el,
curioso fue que con el cafe nos saco unos platos con patatas fritas
y cortezas de cerdo.
A media tarde esperábamos la llegada de Eva, Manel y Pilar que
habían trabajado por la mañana, como tardaban bastante por teléfono
les dimos instrucciones de como llegar al camping y quedamos en
encontrarnos en el escenario de la representación.
Desde el mismo camping bordeando el río, a unos centenares de
metros estaba la movida montada, en una ladera habían destacamentos,
hospitales de campaña, armamento,... vaya que parecía que
estuviéramos en la guerra, mas lejos nos encontramos caballerías, al
final los tenderetes con material bélico a la venta, el bar y gentes
disfrazadas de ambos bandos.
A las 19.00 horas estaba prevista la representación, nos reunimos
con Eva, Manel y Pili y nos dirigimos a la ladera a buscar una buena
ubicación.
La verdad es que fue espectacular, los gritos, los tiros, las
granadas, los ataques los contraataques,...
Podéis ver una galería de fotos y un video de la representación,
haciendo clic aquí ►►
De vuelta al camping y preparamos ya la cena, unas botellitas de
cava fresquito gentileza de Ferran y tertulia hasta bien entrada la
noche.

Domingo
1 de agosto, tempranito ya estábamos desayunando, la idea era
regresar haciendo rutas improvisadas, así que decidimos ir por la
parte izquierda del Ebro, para ello iríamos hasta Mequinenza. Pero
antes de dejar Fayón visitamos la ermita del Pilar con unas vistas
sobre le Ebro y el campanario del viejo Fayón debajo de las aguas,
son espectaculares.



Fuimos a Mequinenza por caminos, algo polvorientos pero la idea era
no ir por asfalto, en el camino nos encontramos la ermita de San
Jordi, parada obligada para fotos y estirar piernas.





Cruzamos
Mequinenza y el Segre hasta situarnos a la izquierda del Ebro,
seguimos por pistas para dirigirnos entre complejos mineros y
grandes campos de árboles frutales a los montes de Almatret.



Ya
dentro de los montes donde se encuentran viejas minas de carbón, nos
detuvimos en el "Malacate", una gran rampa que servia para trasladar
el carbón hasta los llauts en el río, el mecanismo era a base de
poleas y cabrestantes, actualmente se puede ver en su parte inferior
el impacto de una bomba que lo destruyo en parte.



Unos
kilómetros mas y visita a una mina de carbón, lugar curioso, se
encuentra prácticamente como lo abandonaron en la década de los años
cincuenta, algunos atrevidos como Eva, Manel y Sergi entraron
bastante en su interior, las fotos hablan por si solas.









Después de la experiencia minera, nos dirigimos a
otro bello lugar, las vistas desde allí sobre el Ebro son
fantásticas y cubren una gran extensión de territorio, tal así que
allí se encuentran fortificaciones de hormigón aun cubiertas en una
parte, a unos pocos metros se encuentra un espectacular nido de
ametralladora que atraviesa toda una montaña.







Con tanta visita era ya hora de comer,
así que montamos las mesas en el Pou de la Vila de Almatret, lugar
donde se suministraban de agua los habitantes de la localidad
antiguamente, curioso también, los lavaderos de piedra de una sola
pieza que pertenecían a las diferentes familias de la
población.


Mientras comíamos se levanto una ventolera que
aumentaba por momentos, la ruta siguió entre montes y bordeando el
Ebro hasta cerca de Flix, visitamos la Reserva Natural de Les Sebes,
pero había muy poca actividad de aves, la mejor época para ir allí
no es esta, pero caminamos por las pasarelas visitando varios
lugares.
En Flix pisamos el asfalto, era media tarde y habían componentes
del grupo que tenían un largo viaje hasta sus hogares, así que allí
dimos por finalizada la experiencia, pero lo que si fue seguro, es
que pasamos un bonito fin de semana.




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