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El Canigó, visible desde toda la Catalunya Norte y desde las llanuras
ampurdanesas, ha convertido la montaña en símbolo de las
tierras catalanas, durante mucho tiempo se creyó que era
el monte mas alto de nuestro Pirineo. A sus pies un
grupo de pueblos vivieron el inicio de nuestra
reconquista y fueron la cuna de catalunya.
En uno de estos pueblos, Artes de Tec, nació Francesc Pujade,
profundamente catalán, excursionista y un enamorado del
Canigó al que llego a subir 130 veces. Nació
un 23 de junio, aprovechando dicha coincidencia para
reavivar la tradición de los fuegos de San Joan,
contagiándolos con la mítica magia del canigó y
dotándolos de un profundo sentido de nacionalismo y de
unidad de los Países Catalanes. Así el 23 de junio de
1955, con unos amigos subió a la cima llevando unos
fajos de leña, ya que allí no hay vegetación,
encendieron una hoguera que fue visible desde muchos
pueblos. Al año siguiente volvió, pero esta vez desde
todos los lugares en que se veía el Canigó tenían
preparadas unas hogueras con la consigna de encenderlas
en cuanto vieran quemar la de la cima.
La Flama del Canigó evoluciona en 1963, se encendió el fuego en la
cima y bajaron la llama a la llanura, con ella
encendieron el máximo de hogueras posible. A partir de
1964 ya se dejaría la llama en el castillo de Perpinya,
donde estaría encendida todo el año y el día 22 de junio
la volverían a subir a la cima para regenerarla. A
partir de 1966 la flama entra en el principado y se
empieza su distribución.
Actualmente, el dia 22 de junio por la mañana se recoge la flama
del Castellet y es subida a la cima a ultimas horas de
la tarde; al punto de media noche se procede a la
ceremonia de regeneración, a partir de entonces, todo el
que quiere puede llevarla a sus lugares de origen.
Con la llama regenerada se enciende la noche del 23 una hoguera con
fajos de leña que provienen de
toda la geografía catalana, estos fajos se has subido el
domingo anterior.
Con la llama de esta hoguera se encenderá un candil en el Castellet
y quedara encendido todo el año hasta el próximo 22 de
junio en que volverá a empezar el ciclo.
Así a las 17,47 los alumnos de la escuela Joan Rebull de Reus
recogen la flama en el Cami de Tarragona, donde hace un
alto en su camino hacia Vinaroz.
Los niños formando relevos llevan la antorcha hasta el centro de
Reus donde es distribuida a todos los que la quieran.
En esta ocasión nos reunimos 9 vehículos 4x4 para acompañar a la
Colla de
Diables Voramar y Vibria del Serrallo de Tarragona
acompañadosdel Vall d´en Serrallonga, en los vehículos
llevaríamos los participantes que debían efectuar los
relevos para traer la flama corriendo por la autovia
desde Reus a Tarragona. Cuando llegamos allí ya estaban
preparando la traca que enciende la hoguera pasadas las
20 horas con la "Flama del Canigó". Carga de agua,
antorchas y ceniceros para las antorchas, un invento de
Manel para no dejar nada de fuego en las cunetas al
apagar las consumidas. También pudimos ver los inventos
(poco o nada legales) del Tata de Eva y del LR del Joan
Carles, unos focos de largo alcance girados hacia atrás
i que se encendían intermitentemente, el invento
funciona para... después veremos para que.


A Reus llegamos
como cada año a las 5.45, a la entrada esta vez nos
esperaban teóricamente unos urbanos, después de dar una
vuelta a una manzana, que nadie supo para que, nos
dieron preferencia en varios cruces hacia el interior,
des pues... nada, nos quedamos solos y con turismos que
se colaban por todos lados, nos dirigimos a la calle por
la que habíamos entrado otras veces y nos hacen seguir
recto, damos la vuelta a media población y al final
entramos por el otro extremo, algunos participantes de
la colla de Diables, bajaron de los coches y a pie se
fueron a inscribir, estábamos llegando tarde, los años
anteriores la flama llegaba puntualmente a las 18.00
horas.
Llegada a la plaza del Mercadal, caos total, por si éramos pocos,
parió la abuela, docenas de turismos de les Borges del
Camp llenaban la plaza, nos colocamos donde pudimos en
doble fila en un lateral de la plaza, bajo la mirada de
dos Policías Municipales que al principio creí que eran
de cera, permanecían impasibles a todo. La verdad es que
era caos total, organización cero y las cosas salen
porque salen, mas o menos bien.


La Flama llego
unos minutos tarde, cada vez es recogida por mas pueblos
de la provincia, cosa que nos parece muy bien, tendría
que llegar a toda ella, hasta los últimos rincones. Pero
la ciudad de Reus no esta preparada para ello, cosa muy
extraña, en Reus están acostumbrados a organizar actos
multitudinarios, este aun no lo es, pero se les va de
las manos, quiere que se les vaya, o es alguien que
frecuenta el edificio donde se guardan los gigantes, es
anti-flama del Canigó?.





Recogemos la
Flama, encendemos el candil con la llama de reserva y
salimos de la Plaza del Mercadal escoltados por un coche
patrulla de los Mossos con un solo agente..., cuando
siempre una pareja de motoristas de la Guardia Urbana
nos sacaban hasta la Auto-vía, Reus caótico, quedamos
los nueve vehículos del grupo distanciados como de 4
calles, los corredores no corrían, andaban y hasta casi
se sentaron en algunos momentos, Reus estaba colapsada
de vehículos en todas las calles de salida, no vi a
ningún Guardia Urbano en ningún lado, solo vi dos
vigilantes de parquímetros en su labor recaudatoria,
esto si era importante.
Como en anteriores veces, el coche patrulla se sitúo detrás del
grupo, el resto del trabajo la harían los ya
experimentados socios del club con sus vehículos, unos
cortaban los accesos de la Auto-via, otros escoltaban
los corredores, los relevos se hacían como siempre
subiendo y bajando de los coches sin apenas detenerse,
también esta vez llevábamos unos bidones con agua para
apagar las antorchas quemadas, pero...



La tardanza en
salir de Reus se vio reflejada en el tiempo que quedaba
para llegar a Tarragona, se llego muy justo, pero a las
20.00 horas la llama entraba al Serrallo de Tarragona
entre los aplausos de los asistentes, siempre es un
momento emocionante.
Pebetero encendido, parlamento de Joan Reig, batería de Els Pets,
canto de todos los asistentes dels Segadors, pilar de
los Castellers del Serrallo, baile de los gigantes y a
la hoguera, en aquel momento se desata la orgia de fuego
de los Diables, durante un buen rato todo eran estrellas
de fuego en todas direcciones delante de una hoguera,
las llamas de esta parecía que tenían vida propia,
dibujando formas según la imaginacion del que las
contempla.







Galerías de fotos: Pep Bertran, Manel Barbera y
Fullet
Una vez mas
habíamos ayudado a transportar la flama a Tarragona, con
ella se encendieron todas las hogueras del municipio y
alrededores aun hoy, cuando estoy escribiendo este
relato, el quinqué de glicerina sigue ardiendo, siempre
esperamos que se apague sola, la próxima vez que tenga
fuego será del Canigó, será dentro de un año. |