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Ruta 4x4 por Marruecos

A la aventura - octubre 2009

 

    Con el trabajo de organización para la próxima excursión resuelto, nos quedaban 4 días libres para ir a nuestro aire, nos encontrábamos en Merzouga y decidimos ir de compras a Rissani y aprovechar para repostar a tope, llenando también los jerrycans, estaba previsto hacer largas y desconocidas etapas.
   El día lo pasamos recorriendo algunas pistas cerca de Merzouga y Ouzina, aprovechando para hacer una visita a un amigo de Manolo y Juani, de regreso al Erg Chebbi. a la altura de Khemilya entramos en el río de arena para atravesar por la parte este las dunas, como ya era algo tarde decidimos entrar en ellas y acampar en un claro con terreno duro rodeados de arena.






   Lugar perfecto, preparamos las mesas y cuando estábamos a punto de preparar la comida y las miles de moscas desaparecieron, curioso que las moscas en cuanto se pone el sol desaparecen, Juani mira al suelo y ve centenares de hormigas, de hecho hacia rato que merodeaban por allí pero no molestaban, pero solo se le ocurrió querer matarlas, así que se puso a bailar un zapateado encima  de ellas, la reacción es que vinieron a miles, se nos subían por las piernas mordiendo, estaban llegando hasta la tienda cuando decidimos cambiar el campamento de sitio, entre todos agarramos la tienda montada al aire y nos trasladamos a una duna cercana, después el resto del campamento mientras nos sacábamos las hormigas de las piernas, aquella fue la aventura del día y nos enseño que ni hay que molestar a las hormigas ni acampar donde hayan hormigueros, de hecho los días siguientes se revisaba el lugar de acampada antes de plantar el campamento.
   Comimos vigilando que Juani no matara ningún bicho y después la acostumbrada tertulia mirando las estrellas, entre risas por la aventura hormiguera nos acostamos, el día siguiente empezaría otra aventura.
   Siete menos siete de la mañana diana, en un periquete recogimos el campamento y seguimos circulando por el río de arena, es de las únicas veces que hemos ido a Marruecos y no nos hemos metido de lleno en las dunas, queríamos descubrir rutas nuevas, las dunas seguirán allí para próximos viajes. Seguimos un conocido trazado hasta el
oasis y palmeral de Hassi Tarhemt, de hecho íbamos a realizar al revés una ruta que habíamos hecho unos meses antes Pili y yo, con otro grupo y que bautizamos como "culo del mundo", Manolo, Juani, manel y Eva querían conocer el lugar.




                                            


   Seguimos unos km por el trazado de una antigua etapa del Paris Dakar hasta un cortado de piedras ya famoso en Internet y revistas del 4x4, unos km mas adelante dejamos la pista principal y nos adentramos por una vieja pista casi desaparecida, la circulación por allí es poquísima y se deben seguir los puntos muchas veces buscando los pasos.
   El terreno cada vez se complicaba mas, hasta llegar al pie de una montaña en que las largas rampas en subida y bajada quitaban el hipo, en pasos de torrentes secos debíamos buscar el mejor trazado, el ángulo de ataque era muy cerrado, las ultimas lluvias por aquel lugar habían hecho estragos, incluso mas de una vez tuvimos que bajar del coche para ver la salida de rampas en bajada que eran verdaderas paredes, pero nos estábamos divirtiendo.
   Poco a poco fuimos llegando a la pared de la montaña, subimos por ella por unas verdaderas trialeras, Manel estaba a la busca de lagartos gigantes, vio algunos y bajaba del coche en marcha, pero los lagartos no querían esperarse a que el llegara a cogerlos.
   El ascenso llegaba a media montaña, para llegar allí la trialera final estaba muy estropeada pero la subimos sin problemas, ante nosotros se abría un paisaje que nos dejo sin habla, además el día estaba despejado y se podía observar la larga llanura en toda su extensión, seguimos circulando por aquel especie de gran balcón hasta que llegamos a una pequeña explanada donde se halla una gran roca con un agujero "el culo del mundo", la verdad es que llegar allí es como ir al culo del mundo.
   Preparamos las mesas para comer aprovechando la sombra de un saliente de la montaña, mientras Manel y Eva hacían el recorrido de investigación y fotografiaban las formas caprichosas de la montaña, también recogieron docenas de caracolas que afloraban de las paredes, los demás recogimos piedras muy curiosas.
   El sol había girado hasta quedarnos sin sombra, decidimos recoger y volver atrás unos pocos Km. para seguir la pista, las formas caprichosas que el agua había recortado en el terreno hizo que se hicieran fotos a docenas, además de las similitudes mas disparatadas que les íbamos encontrando a dichas formaciones.





                                            


   Después del descenso aun quedaron algunos pasos delicados, tuvimos también que buscar el camino en algunos tramos por fuera pista, el agua había borrado el trazado de la pista original, llegamos a una inmensa hamada totalmente desierta, en medio de la nada divisamos una acacia, estaba sola, era el único árbol en muchos km. a la redonda, muy curioso.
   Poco a poco y después de mas de una hora circulando por este desierto llegamos a Boundib, era ya algo tarde, pero nos detuvimos a comprar pan y fruta, nos daba tiempo de empezar la otra etapa y dormiríamos en algún lugar de vete a saber donde.




   Cargamos los points en los PCs y enfilamos por la ladera de un oued por una pista en buen estado, esta terminaba en un pequeño pueblo, la gente se extraño al vernos, frente a la escuela preguntamos y nos dijeron que no había mas pista, solo se podía seguir por el oued, miramos a nuestra derecha y vimos que era muy ancho y por el bajaba gran cantidad de agua, un muchacho nos dijo que el día antes el lo había cruzado con el camión, podíamos seguir sus huellas y nos indico donde, pero solo lo atravesó, no siguió oued arriba, dejamos unos bolígrafos y libretas en el colegio y nos dirigimos al cauce del oued, encontramos las rodadas y cruzamos sin ningún problema frente a la mirada de los vecinos del pueblo.
   A unos doscientos metros oued arriba vimos una pista que salía a la derecha, se distinguía otro pueblo, la seguimos por entre palmeras, pasos estrechos que apenas cabía el coche y acequias de agua para el regadío, cruzamos el pueblo y nos indicaban que no seguía, no pista nos decían, pero seguimos adelante hasta quedar cortados en un desnivel sobre el oued, el agua se lo había llevado todo.
   La única solución era volver al cauce del oued, así que intentamos maniobrar rodeados de chiquillos pidiendo caramelos y bolígrafos, era peligroso porque rodeaban los coches, Manel se bajo y salio corriendo con un gran puñado de bolígrafos y todos lo siguieron, mientras se los iba dando pudimos girar los coches y volver atrás, Manel regreso de una pieza.
   Estábamos de nuevo en el oued y para poder seguir su curso, enfrente nuestro había  un paso de unos 50 mts de ancho, con agua totalmente quieta, no se distinguía el fondo, pensamos en pasar uno de nosotros andando para probar la profundidad, cuando vemos un muchacho al otro lado que se saca los zapatos y lo cruza tranquilamente, el agua solo le llega a las rodillas, nos falto tiempo para arrancar y cruzar al otro lado, a partir de allí circulamos encima de grava y piedras de gran tamaño que debíamos esquivar con precaución, no muy lejos tuvimos que vadear otra vez, pero en esta ocasión vimos el movimiento del agua en un paso empedrado, estaba anocheciendo y solo llevábamos unos tres km. de oued, salimos por la rivera izquierda y encontramos una pequeña llanura elevada cerca del oued, después de comprobar que no habían hormigas decidimos acampar allí, a lo lejos podíamos distinguir las luces del pueblo, en pocos minutos ya teníamos plantado el campamento, curioso que estando cerca de un oued aquella noche no nos molesto ningún mosquito.




                                            


    Entre tertulia nos acostamos tarde, pero el despertador sonó a las siete menos siete, nos lo tomamos con calma, teníamos todo el día por delante y el recorrido no era muy largo, pero si hubiéramos sabido lo que nos íbamos a encontrar, seguro que nos hubiéramos dado mas prisa.
   El próximo point dejaba el oued atrás, cerca de donde acampamos encontramos una pista que se encontraba en buen estado, construida en la época del protectorado francés, en principio nos desanimamos, parecía que se nos habían acabado los vadeos, el próximo point lo distinguíamos a la lejanía, era el paso entre las montañas y allí íbamos. Nos encontramos otra aldea, se extrañaron al ver coches por allí, la gente y los niños apenas se acercaron, el próximo point estaba en la otra ladera del oued, nos alegramos, pero no, probamos por todos lados de entrar en el oued, pero las palmeras no daban el ancho para los coches, buscamos mas pasos pero las lluvias habían cortado toda entrada.
   La única solución era seguir la pista que llevábamos, se dirigía hacia las montañas y no estaba en los mapas, pero buscaríamos mas adelante de volver al oued.




   Después de varios Km. por una divertida pista en la que se podía comprobar que no estaba muy utilizada, pues en algunas subidas era un verdadero pedregal, en un giro a la izquierda quedamos asombrados por la imagen que aparecía delante nuestro, era impresionante y bello, un pueblo al fondo del oued que sus casas de adobe se confundían con el resto de la montaña, a sus pies un gran palmeral, nos detuvimos un rato para contemplar aquella imagen y sacar fotografías del lugar, no nos arrepentimos de haber abandonado el oued, nos hubiéramos perdido aquella imagen, además volvíamos a el.
   Fuimos acercándonos al pueblo y al llegar la pista seguía por una estrecha calle con unas grandes losas de piedra con grandes escalones, el paso se presentaba complicado, Juani bajo del coche y se dirigió andando a comprobar si tenia salida, Manel la siguió cámara de fotos en mano, parecía que si se podía pasar, pero había un paso muy estrecho, Manolo que iba delante en aquel momento fue descendiendo y pudo pasar hasta el paso estrecho, haciendo puntería paso sin tocar, pero las paredes de la calle quedaron apenas a unos pocos centímetros, detrás pase con las indicaciones que me dieron y los dos coches salimos al oued.
   El pueblo era de muy pocas casas, apenas vimos habitantes, los pocos que habían se extrañaban de vernos allí, nosotros estábamos aun alucinando del panorama del pueblo desde las alturas, pero ahora estábamos alucinando de lo precioso de aquel lugar, el pueblo con el palmeral y el oued a sus pies era de postal.




                                             


    El siguiente punto marcaba la otra rivera del oued, lo vadeamos y seguimos ascendiendo su curso, cada vez lo debíamos cruzar mas a menudo, la verdad es que estábamos divirtiéndonos, debíamos buscar pasos con poca profundidad, por lo que si veíamos moverse el agua por pasos de piedras allí íbamos, de todas formas el agua estaba totalmente cristalina y podíamos ver el fondo en muchos lugares, lo que no vimos era la señal de que otros vehículos hubieran circulado por allí, solo en algunos tramos vimos rodadas que atravesaban el oued.



                                          


    Eran kilómetros de vadeo continuo, llegados a un punto donde había una pequeña presa rota por las avenidas del oued, cruzar por ella era imposible, miramos por su parte derecha y había una gran altura, a la izquierda si se veía un posible paso, era muy estrecho y casi no cabía el coche, pero era la única solución, pudimos pasar , pero con salida acrobática, ya estábamos al otro lado y seguimos subiendo el curso del oued bastantes kilómetros mas, el point nos marcaba la visita de unas ruinas, pudimos ver desde donde estábamos que estaban en la cima de un montículo, a sus pies un pequeño poblado de adobe y varias mujeres lavando la ropa en la orilla, intentamos seguir hacia allí con un largo vadeo y entramos al pueblo, pero fue imposible seguir, las pistas estaban totalmente desaparecidas por las lluvias, así que regresamos al oued y seguimos su curso unos km. mas, una bella y extraña estampa vimos en la ribera izquierda, un rebaño de cabras negras alineadas y en un grupo, parecía que estuvieran esperando que les hiciéramos la foto, en cuanto pasamos el grupo se disolvió, el paso por este tramo se hizo algo delicado, circulábamos por el curso del agua y las ruedas se hundían casi hasta el eje en una fina gravilla, tuvimos de apretar el pie y pasar con el motor bastante alto de vueltas para no quedarnos, pero sin problemas llegamos otra vez a terreno duro.
    Parada obligada en medio de un lugar fantástico, una garganta entre montañas inmensa, a lo lejos vimos como a media altura de la pared se acercaban unas cabras, a los pocos minutos las había a centenares, pasaban por cornisas de piedra que apenas les cabían las patas, increíble como subían y bajaban, poco después llegaron los pastores que vinieron hasta donde estábamos a saludarnos, curioso como iba vestido el mayor, llevaba traje europeo, uno de los jóvenes llevaba una bicicleta en la mano, la pregunta era como había llegado hasta allí, les obsequiamos con unos cigarrillos y nos despedimos de ellos, a todos menos a uno que cogio la bicicleta y se puso a andar detrás nuestro, después vimos que nos quería guiar en los siguientes vadeos y pasos del oued, pues la cosa se complicaba.





                                          


    Manolo Iba delante e íbamos vadeando el oued continuamente, cambiando de izquierda a derecha del curso continuamente, íbamos relajados pues el terreno estaba duro, hasta que encontró un paso en que no lo estaba tanto, paso sin inercia y cuando espero tener tracción fue que no, allí se quedo clavado hasta los ejes, la única solución para tirar de el era cruzar y subir a una altura llana y con terreno seco y duro, pero estaba a 60 o 70 mts del coche encallado, así que cruce el cauce por su lado con bastante inercia y pude llegar al lugar seco, el cable del cabrestante no llegaba y empalmamos dos eslingas, sacarlo fue fácil, a partir de allí los vadeos se harían con mas inercia, curioso que mientras estábamos sacando el coche, cruzo el río una comitiva de mulos cargados con alforjas, cruzaron unos metros hacia el centro del oued y no se les hundían las patas ni a la altura de las rodillas, luego llego el pastor con la bicicleta y casi lo pasa pedaleando por el mismo lugar, miramos para otro lado y nos pusimos a reír...





    Un poco mas arriba Manolo tuvo que detenerse a sacar piedras de dentro de las llantas, le hacían un ruido molesto, el point siguiente estaba a la izquierda y marcaba fuera del oued, el ciclista ya nos había dejado, buscamos la salida y no veíamos ninguna, así que donde vimos una rampa potable probamos, la arena era finísima, justito llegamos arriba y nos encontramos con un pedregal inmenso, con mucho tiento pudimos cruzarlo sin destrozar los bajos del coche, nos encontramos una ancha pista, los siguientes points seguían pos ella.
   Teníamos hambre pero el sol apretaba de lo lindo, asi que decidimos seguir los points, leímos que la ruta llegaba a una mina abandonada, también hablaba de las viviendas que estaban en ruinas, allí encontraríamos sombra, en mas o menos una hora llegábamos alli, un abandonado minarete a la entrada y un poblado minero inmenso, todas las casas estaban en ruinas, apenas quedaba adobe en las paredes, en el centro del poblado unos grandes árboles que daban sombra, decidimos que allí comeríamos, cerca vimos una casa con tejado y unos niños en la puerta, nos miraban de lejos extrañados, montamos las mesas y preparamos la comilona, entonces se acercaron tres muchachas con los niños, no hablaban francés ni español, pero si ingles, por desgracia ninguno de nosotros lo hablaba, pero íbamos entendiéndonos, nos explicaron que van a la escuela y es allí donde les enseñan el ingles, de hecho, aunque el francés es una lengua muy común en el país, en muchos lugares no lo enseñan a los jóvenes, los mayores tienen en algunos casos malos recuerdos de la ocupación francesa. Eran muy simpáticas, nos explicaron que viven unas pocas familias en el poblado, unos se dedican al pastoreo y otros hacen catas alrededor de las viejas minas buscando pequeños yacimientos de (creo que entendimos galena u otro mineral).





                                            


    Seguimos unos points del lugar que teníamos grabados y seguimos un poco la historia de las minas, pero estaba ya todo muy destruido, solo nos quedaba ir a las minas propiamente dichas, a lo lejos se podía observar una montículo que parecían los sedimentos de una extracción, además uno de los points señalaba en aquella dirección, seguimos una pista pero estaba cortada por un barranco, además se veía muy abandonada, buscamos paso alternativo pero estaba todo muy roto, debíamos mover mucha piedra, miramos campo a través pero estaba muy cortado por barrancos, el agua con los años había destruido los accesos desde el poblado, volvimos atrás y a lo lejos vimos una pista cercana donde habíamos estado, fuimos a ella pero tampoco había paso, de hecho estaba peor, así que atravesamos el poblado hasta la primera entrada, allí salía una pista asfaltada muy antigua, parecía ser la que utilizaban para transportar el mineral, pero a los pocos metros estaba cortada en un barranco de mas de cinco metros de alto, vimos una entrada lateral a el i pudimos pasar pos allí dificultosamente, pero avanzamos poco, el asfalto había desaparecido en centenares de metros habiéndose convertido en un pedregoso oued seco.
   Pero una cosa teníamos clara, íbamos a llegar a las minas, así que fuera de pista, entrando y saliendo de barrancos vimos que nos acercábamos al montículo de sedimentos, que mas bien se estaba convirtiendo en montaña, al fin llegamos a la mina, la montaña era de gravilla y debía tener sus 40 mts de alto, dejamos los coches en una explanada rodeada de piedras blancas parecidas al mármol y nos dedicamos a investigar las instalaciones en ruinas que allí habían.




                                             


    De las instalaciones de la mina no quedaba prácticamente nada, vimos sin protección alguna una boca de mina vertical, le arrojamos una piedra para ver su profundidad, fuimos contando los segundos y... cada vez íbamos retrocediendo mas, nada menos que 15 segundos en caer, al llegar al fondo hizo un gran estruendo, decidimos no acercarnos por allí y descubrir los alrededores, pero con precaución.
   En una ladera una entrada en horizontal, miramos dentro pero decidimos no entrar, las maderas que soportaban el techo no sabíamos como podían estar, en una roca una ardilla nos estuvo observando sin asustarse de nuestra presencia, hasta nos dejo hacerle varias fotos, mientras otros recogían cantidad de piedras blancas con unas formas muy curiosas.




   A mas o menos 1 km. teníamos el point de otra mina, la podíamos adivinar a los lejos, llegar allí también fue dificultoso, los caminos prácticamente no existían, pero por fuera pista pudimos llegar allí, esta estaba aun con algo de la infraestructura, el pozo también tenia mucha profundidad, a un lado la cabina del ascensor y alguna vagoneta, la torre con las poleas estaba intacta, en un cuartucho aun se podía ver el largo cable de acero que se utilizaba para extraer el mineral, el lugar de carga de camiones aun estaba entero, con una gran tolva en su parte superior, y como no, mas piedras blancas al los coches.
   Mas de una hora estuvimos allí, no había prisa en partir, en cuanto finalizáramos la etapa y tocáramos asfalto, nos quedaba un largo viaje hasta Ceuta por carretera.






    La salida de las minas por donde habíamos entrado y una pista en regular estado y divertida, nos llevo en una hora al asfalto, emprendimos carretera y cuando faltaba una media hora para la puesta del Sol, decidimos salir de ella y acampamos en medio de una inmensa explanada en medio de la nada, esta seria la ultima acampada de esta excursión.
    Al día siguiente no madrugamos tanto, en Midelt hicimos una parada para las ultimas compras y encargos, Juani visito todas las guisandas hasta encontrar especias de pincho moruno, los demás mientras cargamos de aceitunas a un módico precio.



                                           

    Lo demás puro viaje por carretera hasta embarcar, ahora solo falta que tu quieras acompañarnos en una de las expediciones que organizaremos, aquí te hemos explicado un poco como va, los de aventura serán esto, aventura, solo que antes habremos comprobado el recorrido o al menos una parte, el resto lo improvisaremos sobre la marcha.
 


 

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